Desde 1980, un refugio para bohemios, músicos, poetas y balas perdidas en las noches de Torrelavega. Un local decorado con antigüedades y música en directo cada sábado. Contamos con sofás retro, chimenea, terraza cubierta y sala de billar en el piso de arriba. Además elaboramos una deliciosa fondue de quesos que podrás compartir a la luz de las velas.